viernes, 9 de febrero de 2018

Los muertos sí hablan

Los muertos ¡sí hablan!, 
los he oído murmurar a lo lejos,
siempre a escondidas,
no hablan de sí, 
porque no tienen vida,
pero hablan y no se cansan de hacerlo.

Los muertos ¡sí hablan!, 
se reúnen a hablar,
hablan y hablan, incluso critican,
esto sí que les gusta,
no hablan de si,
porque no tienen vida,
pero hablan y no se cansan de hacerlo.

Los muertos ¡sí hablan!
susurrantes y errantes llenos de miseria,
su carne putrefacta está intacta,
sus pensamientos vacíos llenos de nada,
no hablan de sí, 
porque no tienen vida,
hablan de los vivos, de los que envidian.

Los muertos ¡sí hablan!,
hablan y no tienen de que hablar,
no tienen más motivos que mirar,
miran a los vivos para tener de que hablar,
hablan de los vivos,
porque en sus almas no tienen nada que aportar.

Siempre a escondidas,
los muertos ¡si hablan!

martes, 2 de enero de 2018

Hoy somos besos

Duerme, descansa, sueña.
Yo sueño contigo, me despierto para seguir soñando, sin prisa, sin apuros.
Te veo y eres realidad.
Fuiste un sueño, muchos suspiros, hoy somos besos.

El poema es sencillo cuando sin ser poeta la inspiración es belleza,
el poema es fresco cuando las palabras brotan sin rima, pero con sentimiento,
el poema es sutil cuando la flor y sus espinas elevan sus pétalos,
el poema es de amor, cuando lo que importan son los besos.

Hasta altas madrugadas te veía entre mis sueños,
sin poder tocarte, sin poder sentirte.
Solo me alcanzaba para soñarte,
el aroma de las hojas caídas me ilusionaba con tu aroma,
escasas eran las palabras, lejanas las esperanzas.
En silencio te escondí entre mis huesos,
la torpeza de mi corazón petrificaba mi andar.
No hubo más cabida en mí que albergar al miedo.
Solo me alcanzaba para soñarte,
por momentos citaba con gloria tu recuerdo,
tal vez ingenuo, tal vez sensato.
Tu voz delicada, dibujando sonetos, 
ilusionando a mi alma, abrazando fantasmas.
No hubo más cabida en mí que albergar al miedo.

Fuiste un sueño, muchos suspiros, hoy somos besos,

sueño contigo, me despierto para seguir soñando, sin prisa, sin apuros.
Hoy somos besos.


Es extraño besarte y reconocer a conciencia que vivo mi propio sueño.

domingo, 31 de diciembre de 2017

Fuiste un 10

No puedo dejar de despedirme de ti, no puedo dejar agradecerte lo bueno y malo que sucedió mientras estuvimos juntos, no puedo omitir que tu presencia fue a veces emotiva, a veces tormentosa, a veces lúcida y otras tantas, un tanto desesperada.  Pasamos momentos difíciles y me avergüenzo porque luego de que estos al parecer se transformarán en rutina, sin darme cuenta, comencé a culparte de mí -tal vez- mala suerte, comencé a endosarte la responsabilidad de mis baches y cité al tiempo para que te alejara lo más rápido de mi vida.

Adquiero un tanto de conciencia y te agradezco los momentos buenos, las risas (que fueron muchas), el amor y el romanticismo que en definitiva fue la rueda fortuna que se apodero de mí y que anhelo sea para el resto de mi vida.  Durante tu presencia y sin recelos, viste como me aferré al amor de mi vida, me embarqué en el proyecto más importante de la vida de un hombre.  Hiciste que la luz del día adquiriera más brillo, que las noches volvieran más templadas, hiciste de las frías sombras un recuerdo.

No puedo dejar de pensar en que las esperanzas se renuevan, no sólo porque ya te vas, dado que fue algo permanente, día tras día mientras estuvimos juntos.  Es algo que no puedo atribuirte ni consignar para ti como un trofeo, es algo que llevo en esencia, porque entiendo que la vida es injusta, que la vida es una rueda que gira y gira, que a veces somos luz y otras veces oscuridad.  Entiendo que cada día es un nuevo rezo, una nueva instancia, una nueva oportunidad.

A veces veo el odioso actuar de unos pocos, veo como la envidia oscurece sus almas, veo como la abulia hace que se les pase la vida, sin razón, sin motivos, tendidos en su comodidad, sin brindar valores ni decencia, al andar de los más necesitados, a la vida de los que heredarán nuestro mundo.  Esto no me asusta, aunque en ocasiones me preocupa, algo que comprendí con el tiempo, es que son infinitas las consecuencias del amor y limitadas las del odio.

Me siento esperanzado porque intuyo que los buenos hombres no se conforman, son exploradores, soñadores y por sobre todo cazadores; cazadores que desean capturar aventuras, comprensión, cariño, su anhelada presa es el amor, amor para dar, amor para compartir.  Sin mencionarlo, no gritan sus intenciones al mundo, tal vez ni siquiera saben la virtud que poseen dentro de sus corazones.  Abuso de mi intuición, me dice que confíe, porque en este mundo de soledad y silencio, lo que abunda es la bondad y la compasión.

A estas alturas haces de tu presencia y mar de abrazos, despedidas y bienvenidas, haces de ti un cambio de ciclo, en mi mente, en mi corazón.

Recuerdo que mientras te acercabas estaba ilusionado, emocionado y por sobre todo entusiasmado por tu llegada.  Te esperé con ansias y vi como quienes me rodean se alentaban de igual manera; como si fueras a salvarnos el pellejo, como si por arte de magia nos traerías prosperidad, amor, salud y dinero; todas esas cosas mundanas que de seguro no sólo yo y mis cercanos te pidieron, sino que todos los que buscan un ente externo para aferrar sus esperanzas.

Te agradezco cada momento, cada suspiro, cada amanecer, cada silencio.

Fuiste un 10, porque 2 + 0 + 1 + 7 es igual a 10, ¡sólo por eso! y sin titubear le digo al venidero: "Que tu virtud y tu presencia sean más pausadas, que tu dicha y tu aliento sean la fuente de inspiración para comprender lo que es verdadero y hacer de nuestras vidas, una instancia de armonía, una sesión fraterna, una ocasión para saciar el hambre de nuestro corazón".

Bienvenido 2018

martes, 26 de diciembre de 2017

Poemas en Nuestro Matrimonio

AMANECER (PARTE I)
La luz de tu mirada es el brillo de mi felicidad,
La luz de tu sonrisa es el motivo de mi fortaleza.

No amanece sino hay oscuridad,
Oscuridad que nos asusta, oscuridad que nos confunde.
No amanece sino hay oscuridad,
Oscuridad a veces desoladora, pero que con el tiempo nos enseña.

Hoy los prados son verdes y frescos,
Hoy los prados son sinceros y certeros.
Hoy los prados son mi esencia, mi virtud y mi coraje,
Hoy los prados son nuestro amanecer.
Amanecer infinito, amanecer eterno,
Amanecer en luz y felicidad.


AMANECER (PARTE II)
Como un amanecer que renueva esperanzas,
Como un amanecer que nos despierta de un mal sueño,
Como las hojas de otoño que nos devuelven la nostalgia.
¿Quién somos para negarle un suspiro a la vida?
¿Quién somos para entremeternos en los brazos del destino?
¿Quién somos para negarle una oportunidad al amor?

Ese amanecer que te trajo hacia mis brazos,
Brazos a veces necios, a veces temerosos.
Brazos qué en una fría tarde de invierno
sellaron para siempre un sentimiento,
para cultiva mi amor, para proteger tu amor.
Para navegar a través de tu esencia
por los pasajes eternos de un …  tu y yo.


BRINDEMOS
Brindemos porque la vida es buena, porque el amor existe.
Brindemos porque la amistad es un tesoro, porque familia es algo más que sangre.
Brindemos porque abrazados somos felices.
Brindemos por momentos como este,
Por la alegría contagiosa, por las risas infinitas.
  

SANGRE
Que ardiente la sangre corra por tus venas,
Que la virtud de nuestro amor corra por la vida,
Que la sangre deje huellas en cada corazón,
Que nuestra sangre encienda nuevas vidas.

Corre la sangre que alimenta tu corazón,
El amor y el cariño son tu mejor aliado.
Corre la sangre con fuerza y se asoma cada día,
Es luz, es gloria, es inmensidad, es amor.
  

CAMINEMOS, RODEMOS, VOLEMOS
Caminemos, corramos, saltemos.
Caminemos, rodemos, volemos.

Senderos de ilusión, caminos del ensueño.
Fuerza que envuelve, que abraza y que empuja.
Que la brisa fresca nos renueve en cada esfuerzo,
Que nutridos por la tierra seamos hasta los huesos,
Que los ríos sean la inspiración
 y las montañas nuestros sueños.

Caminemos, rodemos, volemos,
Caminemos, corramos, saltemos. 


VOY HACIA TI Y TU HACIA MI
No hay límites para encerrar mis sentimientos,
No hay forma de cuantificarlos, menos para adornarlos.
No hay motivos para el miedo, hoy tibias son las sombras.

Yo voy hacia ti y tu vienes hacia mí,
Esa es la forma, ese es el secreto.
Hemos aprendido, hemos crecido,
La semilla es flor, la tierra es esencia,
Flotamos, danzamos, somos equilibrio.

Yo voy hacia ti y tu vienes hacia mí,
Se lo he prometido al sol,
No sólo porque seas la fuente de mi amor,
Es más sencillo y verdadero,
Hablo de amistad, hablo de cariño, hablo de amor.



Dedicados a mi esposa en el día de nuestro matrimonio.  Todos son un mensaje subliminal o bien una alusión al vínculo con los invitados y ordenados estratégicamente en cada mesa.

domingo, 18 de junio de 2017

Si yo fuera el viento (Flor de Loto)

Si yo fuera el viento,
volaría más alto, pero más lento.
Lo haría en silencio para no ahuyentarte,
para que mis palabras te sean caricias, y
mis brazos un lugar de descanso.
El horizonte se vuelve mágico cuando lo atraviesas,
cuando con tu silueta, lo maravillas, lo completas.

Si yo fuera el viento,
Volaría más alto, pero más lento.
Tal vez podríamos volar juntos,
porque tú eres el aire y yo soy el viento.
En ti esta la esencia y en mi la fuerza.

Si yo fuera el viento,
Volaría más alto, pero más lento.
Por las noches te sorprendería desnuda,
te llenaría en caricias y en deseo.
Tal vez podríamos volar juntos,
recorrer el mundo a través del cielo,
descubriendo en cada mirada
la presencia noble de un sentimiento.

Si yo fuera el viento,
portador de ilusiones.
Haría que tus alas puedan volar aún más lejos,
para que también me extrañes,
para que sepas que a pesar de que vuelas,
también somos tierra, somos raíces, somos silencio.

Si yo fuera el viento,
tú serías las ráfagas que aceleran mi vuelo,
que levantan la tierra, que mueven el suelo.
Tal vez podríamos volar juntos,
porque tú eres el aire y yo soy el viento,
porque sin tus alas yo no soy nada,
porque con mi amor tu podrías volar aún más lejos.

Si yo fuera el viento,
acariciaría tu rostro, con besos, con roces,
con una sensibilidad tal que te erizaría el resto del cuerpo,
para te conectes con mi alma y con mi corazón.
Haría que las noches te iluminen, que la soledad te despoje, y
que nunca vuelvas a encontrarle en el camino.
Haría que el fuego te abrigue en cada viaje,
que su brillo y su virtud te guíen,
cuando los días sean grises o bien padezcas frío.

Si yo fuera el viento,
volaría más alto, pero más lento,
Solo para abrazarte, para rozar tu piel,
para acariciar tus labios con los míos, y
fundirnos en un amor que vuela,
y que en el cielo, se vuelve eterno.

Flor de loto, flores para mi corazón, un jardín para mi alma.