Son muchos
los adjetivos para aceptar y establecer una vida sana ante las diferencias
entre las personas, diferencias hay muchas y en distintos escenarios y que no
necesariamente se resguardan a través de una ley antidiscriminación o en pactos internacionales. Creo que el
comienzo está mucho más atrás de la esfera social y política, tiene su génesis en la
familia la que poco a poco se va desarrollando en el barrio, en el colegio, en el trabajo, en los medios de
transporte, en las opciones sexuales, en las creencias religiosas, en el color
de piel y así sucesivamente, en cada etapa de la vida, en cada instante que nos desenvolvemos como personas.
Son muchas las doctrinas filosóficas que amparan la creencia del "libre albedrío" y todas ellas aceptan las implicancias que ello conlleva.
Por lo tanto, hay una serie de doctrinas, normas e ideologías que se nutren de este concepto, de este factor predeterminante en la vida de los hombres.
¿Pero quién nos enseña a respetar lo que resulta desconocido?, ¿La reacción será mas bien una demostración de miedo que una fobia?
Aprendamos a respetar. Necesitamos respetar por el bien de cada uno de nosotros, por nuestro matrimonio, noviazgo, amistad, relación padre-hijo, hincha del equipo contrario y porque el mundo será mejor cuando haya una sana convivencia plagada de amor, con atención hacia los actos de nuestro compañero(a) o de los grupos en los cuales interactuamos.
Aprendamos a respetar. Necesitamos respetar porque es la primera forma de decir te amo, es la única manera de mantenernos abrazado al ser querido por el tiempo que así determine la vida. Esperemos menos de los demás, no nos aflijamos porque las cosas no resultaron del modo que las habíamos imaginado, porque esperabas un gesto distinto o porque esperabas una u otra reacción de esa persona que parece defraudarnos una y otra vez.
Aprendamos a respetar y maravillémonos del mundo en el que vivimos, de las personas que nos rodean, de las personas que nos dan su amor diariamente. Si no hay respeto, si no amor nunca sabremos quienes somos, quienes nos aman realmente, no dejemos que el miedo nos prive de lo realmente importante.
Aprendamos y luego enseñemos a respetar, lo maravilloso de la vida es que todo es diferente...
Aprendamos y luego enseñemos a respetar, lo maravilloso de la vida es que todo es diferente...
Dedicado a Daniel Zamudio quien fue atacado brutalmente por un grupo de seudos neo-nazis, falleció ayer 27 de marzo luego de haber agonizado durante 25 días en la Posta Central. Daniel era gay.





