martes, 25 de diciembre de 2012

Predeterminado

Finalizando este simpático año 2012, año que estuvo lleno de predicciones chantas acerca del fin del mundo, de cataclismos, erupciones volcánicas, con elecciones municipales desiertas que dejaron en evidencia la decepción hacia la política y sus honorables promotores, con un Chile que de pronto se volvió gimnasta para acompañar a Tomás Gonzalez en los Juegos Olímpicos de Londres y con un vaivén siniestro en las clasificatorias al mundial de fútbol Brasil 2014 producto del mal desempeño del DT y de los jugadores que entre otras cosas ajenas a su virtuosismo hemos catalogado como el "bautizaso".
Aunque este post tiene una finalidad distinta, se hace necesario recordar hitos que marcaron al menos este año y que no estuvieron predeterminados por un calendario.
Una de las cosas que más detesto -es la rutina- esta se burla y se aparece como un fantasma que ya puedo comenzar a imaginar, puedo recrear cuales serán los principales hitos y hasta podemos sentir paso por paso lo que ocurrirá o que al menos predominará en los siguientes 365 días.  No es un deja vu, ni ninguna de sus derivadas, es un fenómeno "predeterminado", sistematizado, efemérides, un orden maligno impreso en un calendario.
Siendo más específico y practico os puedo recitar: "Las vacaciones vuelan, llega marzo y el pato de BancoEstado invitándonos a endeudarnos para solventar los numerosos gastos del mes, los niños vuelven a clases, hay que pagar permisos de circulación y en un pestañazo estamos en Semana Santa, algunos aprovechan de salir de la ciudad, gran congestión en las carreteras, accidentes automovilísticos y actividades eclesiásticas para los aún fieles cristianos; luego el 21 de mayo que es un break para muchos y el mundo político espera con ansiedad el discurso del distinguido Presidente de la República; vuelan las vacaciones de invierno de los niños y ya estamos decorando las calles y comprando banderitas chilenas en cada esquina para chilenizar nuestro auto y hacer manifiesto de nuestra fiesta de independencia nacional - el 18; avanzamos rápidamente y un domingo cualquiera nos dejamos caer en un mall y un señor de barba blanca nos mira intensamente - Pero cómo? sí hace unos días atrás estuve con Usted señor, por qué ha regresado tan pronto?, los niños lo adoran, los más viejos lo evitan- es el viejito pascuero que nos increpa para no olvidarlo y comenzar su show y salir de manera desesperada a comprar regalos y endeudarnos hasta el cuello para hacer feliz a cada niño, a cada pariente merecedor de un obsequio, aunque esta debe ser una de las felicidades más efímeras de la vida -siendo la excepción ese niño que recibe su primera bicicleta- lo demás es un villancico, es un pestañazo y sólo quedan muchos envoltorios de regalos que debemos depositar en el tacho de la basura y sería!.  Ahora a pagar por las cuotas -ojala acojidos a la campaña X cuotas precio contado-, se acabó el pavo y en 7 días más vamos repartiendo abrazos a cuanto cristiano se nos cruza por la vista deseándole un Feliz Año Nuevo.
Es terrorífico pensarlo!, realmente la vida gira y gira y estamos engranados a la misma cadena.
Me provoca un enorme temor darme cuenta que en la vida este todo "Predeterminado", que la vida es un timming, un proceso continuo que no se detiene.
Pero más terrible es la
breve descripción o elevator pitch que se hace respecto el año venidero: "Se van las vacaciones, los niños vuelven al colegio, luego semana santa, las vacaciones de invierno, pasando el 18 estamos comprando los regalos de navidad y sería todo, vamos con un nuevo año"...Que horror!
En conclusión creo que necesitamos reiventarnos y liberarnos de tanto estrés y dañinas rutinas.  Sugiero algo bien simple y que no implica eliminar las actividades descritas en las líneas precedentes ya que entiendo y valoro perfectamente (aunque no me crea) el sentido que cada una de ellas tiene para nuestra cultura, para nuestra vida.  Sugiero que las fiestas sean distribuidas cada año en forma aleatoria, suena loco pero me hace sentido.  Me explico, el próximo año la navidad podría ser en abril, podríamos celebrar la fiesta de independencia el 21 de mayo y las vacaciones de los niños podrían ser en cualquier mes, tal vez no tenga la fórmula perfecta pero el hecho de que la línea continua se rompa es algo que se vuelve más atractivo y le devuelve un sentido indescriptible a la vida.
Esa es mi reflexión, mi opinión.
Por ahora solo me dedicaré a generar quiebres a la rutina personal, al día a día, esperando encontrar la fórmula para romper ese esquema que nos aturde y nos fracciona el tiempo sin piedad.

lunes, 10 de diciembre de 2012

Cristo-Hombre, Cura-Hombre, Hombre-Hombre

Fuente de unión, fuente de sacramentos, fuente de paz y misericordia; senda hacia el perdón, hacia la vida eterna.  Materialmente amparada por la religión, divinamente hallada solo en la fe.
Lo divino no es el anillo de un Papa, no es el rostro de Cristo, ni las sagradas escrituras, no es el mensaje de Mahoma o la meditación que promueve el Dalai Lama; lo divino es más sencillo pero más complejo a la vez: fe.
No son palabras mías, se las robe a Martín Lutero para repetirlas incansablemente dentro de mi corazón, para proteger mis convicciones, para luchar por mis sueños.  Con esto no me declaro Luterano, sólo recojo su mensaje de justificación a través de la fe.
Cristo es lo más cercano al Padre, es el carisma y fortaleza que nos acompaña día a día a enfrentar los diversos y muchas veces hostiles caminos de la vida.  Cristo es ejemplo de amor, de entrega, es el modelo a seguir.  Lamentablemente no conocemos en detalle lo que fue su vida, seguramente hay fragmentos trascendentales y que han sido olvidados, omitidos y escondidos por quienes han tallado su vida a través de los tiempos.
Quizás sea posible lo que nos presenta Dan Brown en su novela "El código Da Vinci", donde se muestra que Cristo estuvo casado junto a María Magdalena y tuvieron descendencia.
En este supuesto es donde me detendré y centraré estas líneas: Cristo-Hombre, Cura-Hombre, Hombre-Hombre.  Sin cuestionar los estampes bíblicos, sino que más bien abrir una posibilidad que se presenta en el momento oportuno.
Desde lo más simple a lo más divino Cristo nace como hombre y muere como tal, desarrolla su vida entre nosotros y en este mundo su divinidad emana sólo de sus palabras y de sus actos, algo que no tiene porque privarlo de tener necesidades, de buscar amor más allá del meramente espiritual, y que en definitiva, es muy natural que haya tenido su compañera, su mujer: Cristo-Hombre.
Los curas al igual que Cristo nacen como hombres y mueren como tal, y el mero hecho de unirse al apostolado no les otorga una potestad espiritual superior o cierta divinidad, sino que siguen siendo hombres, con debilidades y fortalezas, con sueños y frustraciones, como tampoco están ajenos a desear el amor en su sentido más extrovertido, ese amor que arranca las ilusiones de los hombres y nos une al sexo opuesto: Cura-Hombre.
Tanto Cristo como los curas que buscan ser los representantes vivos del primero, están en sintonía con todos aquellos hombres dispersos por el mundo y que son poseedores de buenas acciones, buenas intenciones y una espiritualidad superior, sin que para poder ejercerla deban estrictamente hacer votos de castidad y tener que renunciar a su sexualidad entendiendo de que esta se trata de algo tan natural como la necesidad de creer en un ser superior:  Hombre-Hombre.
La pregunta es: como promover la fe, como mantenernos aferrados a la voz de Cristo y al mensaje de Dios? Como hacer de la palabra del Padre una palabra permanente?
Como mantener la fe a través del tiempo?
En definitiva los hombres de fe no requerimos que quien nos lleve la palabra del Padre sea casto y menos aspirante a la santidad, sino que lo importante es que sea un poseedor de espiritualidad y fe incorrompible, que posea la virtud de enseñar los verbos y nos acompañe en la oración en cada liturgia y en cada sacramento eclesiástico.
Escribo estas líneas en momentos en que la iglesia católica chilena atraviesa por un crisis sacerdotal, primero por la falta de seminarsitas y segundo y más grave por la cantidad de abusos sexuales contra menores cometidos por curas.  La crisis es de la iglesia, espero de todo corazón que tengan la capacidad de distinguir que lo importante no es el cura, sino la fe, fe que debe promoverse a través del verdad.  
Fuente de unión, fuente de sacramentos, fuente de paz y misericordia; senda hacia el perdón, hacia la vida eterna.  Materialmente amparada por la religión, divinamente hallada solo en la fe.

La navidad es el regalo

La navidad es el regalo, regalo que nos pertenece a todos, no hay quien se exima, no hay quien se la merezca más que otro, no hay quien la puede evadir, porque en su esencia se nutren las esperanzas de un mundo mejor, de que algún día seremos mejores personas, de que los valores aún permanecen entre nosotros aunque parezcan algo olvidados.
La navidad es el regalo, pero su contenido no está siempre a la vista y por ende debemos estar llanos a encontrarlo y recibirlo, debemos estar dispuestos a detenernos a observar la luz del universo y contemplar la magia de aquella noche consagrada como la noche buena.  Probablemente esto implique un gran esfuerzo interior, pero separemos el contenido un momento: la navidad es un momento de humildad, es un momento en que los hombres estamos invitados a reflexionar más allá de cualquier credo, más allá de lo bien que lo hayamos hecho durante el ya agonizante año, la navidad es una fiesta que honra las buenas intenciones, los gestos de bondad que sin duda todo habitante de este mundo debe provocar aunque sea en un lugar oculto de cada corazón.
Quisiera que todas las noches lo fueran, quisiera ver la misma atmósfera que se vive en los días previos, aunque también quisiera eliminar el exceso malentendido que ello provoca, quisiera ver más personas ayudando a los más necesitados, en vez de ver personas necesitando bienes materiales y poco valor afectivo, quisiera ver más personas que llenan sus carros del supermercado para compartirlos con quienes no tienen un plato sabroso para saborear en aquella bendita noche, quisiera traer un instante a tanto ser querido que ha abandonado este mundo y poder reecontrarnos un momento, quisiera sentarme frente al arbolito y poder reflexionar serenamente, quisiera agradecer por las cosas que me han pasado en el año, poder abrazar a mi hijo, a mis padres, a mi familia.  Quisiera que todas las noches fueran noche buena y disfrutar en silencio la música que mi viejo selecciona para esperar la llegada de las 12.  Quisiera que todas las noches fueran iguales y no tener que irme a la cama agotado como todas las noches, sino que esperar a quien sabe quien pero hacerlo con esperanzas, esperando ver las sonrisa de los niños, la sonrisa de los adultos que sonreímos de ver felices a nuestros niños.
La navidad es el regalo, es la fiesta de nuestros corazones, es el obsequio al esfuerzo realizado durante 365 días, días que muchas veces fueron interminables, o noches en las cuales no se pudo conciliar un sueño perfecto.
La navidad es el regalo, pero a pesar de ello tengo ganas de hacer un par de obsequios, quiero darles un regalo a mis padres porque si bien es un gesto, merecen mi agradecimiento, mi amor y respeto y ¿por qué no? terminando con un presente material.  Quiero darle su regalo a mi hijo, aunque este no haya sido su mejor año, aunque haya reprobado en el colegio, nada le quita que no haya navidad también para él, y quizás con mayor razón porque también sé que ha sido un año difícil, está creciendo, su cuerpo ya no es el mismo y hay cosas que no logra comprender y que lo confunden enormemente, ha tenido que enfrentar problemas domésticos, la vida con su madre y su padrastro y la constante distancia física que hay entre el y yo.  Quien soy yo para arrebatarle la magia, las esperanzas, quien soy yo para negarle su obsequio.  Quiero hacerle un presente a mi mujer, aunque hayamos acordado no hacernos regalos.
Quisiera que todas las noches fueran noche buena, porque esa noche abrazaré a todos mis amores, a mis padres, a mi hijo, a mi mujer, a mis hermanas, mis cuñados, mis sobrinos.
La navidad es el regalo, un regalo que perdura tan sólo una noche pero que nos llena de magia y alegrías, que nos trae de regreso a un momento más cercano, más familiar, más sencillo.
La navidad es el regalo y estamos todos invitados a abrirlo, ese regalo que permanece vivo en nuestros corazones y que nos mantiene aferrados a un sentimiento y a una ilusión.

viernes, 7 de diciembre de 2012

Los sueños se hacen a mano

Los sueños se hacen a mano, aunque en general nos olvidamos de que son algo que deseamos profundamente y para lo cual se debe trabajar, para lo cual debemos estar en constante armonia, porque de lo contrario serán eternamente sólo sueños.
Los sueños deben transformarse en objetivos, en metas personales, necesariamente debemos aterrizarlos para vivirlos en plenitud, necesariamente hoy es el día 1 de la realización de ese sueño.  Prontamente les digo que este post no es para nada un catalogo o un manual paso por paso de como lograr los sueños, porque este texto tiene como primer lector al mismo escritor, es algo que debo recordarme cada mañana, cada vez que las cosas no andan muy bien, o cuando caminan de maravilla tener la humildad de agradecer y valorar la bondad que se me ha otorgado.
En casa tengo la imagen de un cura muy cercano a mis padres, un cura que falleció hace ya varios años, es una foto que me regalo mi madre cuando solté el cordon umbilical, me refiero a cuando me fui de la casa de mis viejos, me la dió porque es un protector para ella, porque en vida fue un cura de los de verdad, de esos curas con la sotana llena de polvo a la altura de los pies, y según dicen ya ha hecho un par de milagros.  Bueno, el punto es que he tenido la necesidad, la urgencia de pedirle ayuda, he orado con gran fe y la ayuda ha llegado, pero cuando he regresado a casa lleno de alegria, no me detenido a darle las gracias, y es ahi donde se comete el gran error.  Creanme que este no es un post religioso ni nada por el estilo; la imagen del cura puede ser considerada solo como una imploración a algún ser superior, cada uno lo elije.  Lo relevante es que hay que agradecer, hay que sentirse realmente afortunados, porque lo somos.
Los sueños se hacen a mano y sin permiso, esta no es una frase personal y confieso que se la robé a un profesor de la Universidad, pero es una frase que me ha marcado desde que la oí, -año 2004 aproximadamente-, me inspira y me recuerda que no debo sentarme a esperar, que no debo pedirle a nadie lo que deseo profundamente, ya que nadie podrá comprender a la perfección cuales son mis anhelos.
Es fácil soñar, es fácil sentirse derrotado cuando esos sueños parecen que nunca llegarán, pero ambas son las etapas más faciles, hay que dar un paso más allá, hay que dedicarse de corazón, con pasión y entrega, hay que respirar y sudar de aquel sueño, y será ahí cuando comience a hacerse realidad, será aquel día cuando el sueño ya no sea un sueño y sea una pura y concreta realidad.
Aquí no hay secretos y seguro ya a escuchado fraseos similares, sólo pretendo ser un eslavón para que se tenga presente el paso superior que se debe dar, sólo pretendo recordarme que LOS SUEÑOS SE HACEN A MANO Y SIN PERMISO, y que HOY ES EL COMIENZO.