jueves, 12 de noviembre de 2015

Soledad

Abrazada por el sol de verano, la ciudad parecía absorber toda la fuerza del astro. Las altas temperaturas han estado por sobre lo normal, debido a la presencia del fenómeno meteorológico llamado “El niño”.  Las terrazas de los bares y restaurantes cubiertas en toldos de poliuretano intentando conseguir algo de sombra. Gorras deportivas, sombreros de paja cubriendo los rostros de los transeúntes que jadeantes se desplazan por las calles de la urbe.


Felipe no hace la excepción, con el rostro ruborizado y la camisa sudada, queda a la vista que a caminado durante varios minutos bajo los rayos del sol. A paso lento se dirige como todos los martes, a almorzar al restaurante donde le atiende con la misma habitualidad un garzón al que se le conoce como Giorgio.

Comida italiana es la especialidad de la “Trattoria e pizzeria Da Génaro”. Debido a la fachada moderna parece más bien un local de comida rápida, escena que se vuelve del todo diferente una vez que se ingresa a la dependencia. El piso de madera rustica, los faroles que alumbran un amarillo tenue, el candelabro y las flores que decoran cada una de las mesas otorgan al lugar un romanticismo e intimidad que según los italianos sólo los bañados por el mediterráneo saben plasmar.

Giorgio abre la puerta del local con la amabilidad que le destaca y saluda con la misma intención a su cliente, Felipe le devuelve el saludo como si se tratará de un viejo amigo, como si se tratará incluso de uno muy especial.

Sin hacer observaciones al respecto, ambos se dirigen hacia la mesa contigua a la ventana; la terraza y las cortinas de terciopelo filtran la luz del sol.

-¿Qué te apetece el día de hoy? - Giorgio pregunta con suma confianza

Felipe le queda mirando con un rostro de cierto escepticismo, manifestando una duda. ¿Qué podrias ofrecerme qué no haya comido hace un buen tiempo?

-Podría ser un Carpaccio di filetto con salsa al limone, propone rápidamente el garzón.

-Aceptaría con total agrado sí esta vez me acompañas y compartimos además un buen vino. – Responde Felipe en una fluida conversación. 

-Tu sabes que no está permitido sentarnos a la mesa con los clientes.

-Pero yo no soy un simple cliente. – Alega en un tono triste. –Yo soy un amigo de la casa, un amigo que hace más de 15 años les visita cada martes.

Giorgio aprueba el comentario con un movimiento en la cabeza y agrega: Pero recuerda que soy un empleado, y por más que me autoricen necesito de las propinas; es como me gano la vida. –Agrega.- Tal vez debieras pedirle a don Genaro que te acompañe, aunque dudo que lo haga porque debe registrar los pedidos y hacer los cobros.

-¿Has notado que cada martes, está mesa se encuentra reservada para ti y que pese a nuestra diferencia de edad te llamo por tu nombre?.- Agrega Giorgio.

-Es algo que yo te pedí.- Responde el cliente. Porque tu eres mi amigo, nos vemos con frecuencia, nos escuchamos mutuamente, hablamos del acontecer noticioso y lo que es mejor compartimos el gusto por los mismos vinos, con la salvedad de que nunca hemos descorchado una botella juntos y espero que hoy ocurra por primera vez. Además hoy me ha invadido un sentimiento de soledad y quisiera charlar un rato.

¡Espero lo comprendas, pero en verdad no puedo!. –Responde el dependiente a un ritmo pausado.- Te traeré la carta de vinos, tenemos una nueva variedad de Merlot que hacen de exquisito maridaje con el Carpaccio.

Se abre la puerta y suenan las campanillas de acero que avisan cada vez que entran o salen pasajeros del recinto. Un matrimonio joven se dirige hacia una de las mesas disponibles y el joven garzón se desplaza en su dirección para darles la bienvenida.

Felipe se queda mirando a la pareja, les observa con detención; los detalles son su especialidad. El joven de unos 25 años viste un traje negro y un a corbata roja, con suavidad toma la mano de su compañera también vestida de negro y la besa como si se tratará de una princesa. Espontáneamente aparecen caricias para la muchacha, quien con el mismo sosiego aferra la palma de la mano en su rostro.

Inquieto y nervioso, Felipe se detiene a observar a su alrededor, a los clientes que a estas horas del día degustan de los deliciosos platos allí preparados; en cada mesa hay a lo menos dos personas, todos conversando y saboreando las exquisiteces culinarias. Al parecer les sobran las razones para celebrar y de manera repetida entrechocan las copas en un brindis antes de llevarse el vino a la boca. 

En voz baja se habla a sí mismo: ¿Por qué es tan triste mi vida?. -¿Por qué estoy tan sólo?. Un sentimiento sombrío se apodera de sus pensamientos. ¿Por qué todos se han ido?. – Se pregunta ahora con un tanto de ira.

-El garzón se acerca y consulta. -¿Has elegido el vino?.

-Tu sabes que soy un hombre sólo, mi familia me ha abandonado. 

-Si, lo se, han pasado años desde que tu familia se ha marchado. – Responde el mesero un tanto sorprendido por el comentario. 

-El próximo mes se cumplen 15 años y el recuerdo sigue intacto, como si hubiera ocurrido ayer.

Giorgio se ausenta en respuesta al llamado venido desde una de las mesas.

-¿Por qué todos se han ido?. Vuelve a preguntarse. -¿Estoy viejo, enfermo y lo que es peor, muy…pero muy sólo!.

Se levanta de la silla y camina en dirección a la barra. El barman es también un viejo conocido. Se saludan con cierto afecto.

-¿Tu sabes que soy un hombre muy sólo?. –Pregunta Felipe a su nuevo oyente, intentando ser oído y acompañado.

-Algo me has comentado en diversas ocasiones. –Le responde el dependiente.- Si mal no recuerdo tu mujer se ha llevado a tus hijos, con la intención de pasar unas vacaciones en Italia y no han regresado jamás, esto hace ya más de 10 años.

-El próximo mes se cumplen 15 años. – Corrige el cliente.-

Mi casa esta vacía, aunque cada habitación siguen intacta; el dormitorio de mi hijo aun está repleto de posters con esos locos rockeros, también hay una guitarra eléctrica, un parlante amplificador y discos compactos. El dormitorio de mi pequeña, es tal vez el lugar que me provoca mayor tristeza y soledad; los peluches que acumuló desde sus primeros años de vida, la pizarra que tantas veces coloreamos juntos; era recién una niña cuando la vi por última vez, ha pasado el tiempo y pese a la realidad me cuesta creer que nunca más he vuelto a oír su dulce voz. La habitación matrimonial con la cama de 2 plazas, el sofá en el que mi esposa solía sentarse a leer, la repisa del baño de la suite guarda todos los artículos de maquillaje. No obstante, mi casa está vacía.

-¿Has pensado en viajar a Europa e intentar traerlos de vuelta?. – Pregunta el barman entretanto prepara un coctel con frutas y ron.

Mi mujer se ha inventado una historia, el peor drama que puedas imaginar y lo ha divulgado una vez que se han radicado en Roma; se lo ha dicho a mis hijos y nunca más quisieron saber de mi. Para mi cumpleaños número cincuenta no recibí ni una postal ni un llamado, sólo algunos e-mails de cordialidad enviados en forma automática por empresas que sólo buscan administrar mi dinero.

En el negocio los dependientes me odian o a lo menos me rechazan; mis hermanos están jubilados lejos de la ciudad, son unos hippies que se la pasan imaginando un mundo de burbujas. Mis vecinos son unos bochincheros que hacen de la vida una fiesta, al parecer no trabajan, -¡no quiero pensar como consiguen dinero!.

-Si ha sido una historia inventada. ¿Por qué no has recurrido a la justicia?, ¿Por qué nos ha ido tras tus hijos?.

Jamás he pretendido cambiar la decisión de mi esposa y espero que algún día la verdad salga a la luz, no importa cuanto tiempo haya pasado y menos me importa cuanto deba esperar, las cosas pasan por algo y aunque me alcancen los años y tal vez haya muerto, confío en que mis hijos se enteraran de la verdad. Será entonces, ante mi tumba que se disculpen por no haberme visitado para al menos preguntarme si lo que decía su madre era cierto e independiente de como hayan sido las circunstancias por no haberme escrito en navidad. Será entonces, ante mi tumba, aunque para ellos sea demasiado tarde para este pobre viejo se habrá terminado la soledad.

Notó que se acercaba la noche y sin mediar palabra pagó por los servicios del restaurant. Se retiró en un habitual silencio.

Desde la puerta llamó a un taxi, dio instrucciones específicas y guardó silencio hasta su destino.

Entró a su casa, el silencio y la oscuridad llenaban todos los espacios. Con un toque impulsivo se dirigió a la habitación principal y levanto el teléfono; consulto la vieja agenda hojeando hasta dar con el objetivo, comenzó a teclear con desesperación, transcurridos un par de segundos escuchó el primer tono, luego el segundo, pasaban y pasaban sin respuesta alguna, de pronto se activó una contestadora que repitió el mensaje de una mujer, hablaba en italiano, era la voz de la mujer que por años fuera su esposa : ¡Ciao!, siamo in vacanza in Chile, ci lascia un messaggio o di richiamare dopo Natale. ¡Ciao!. Felipe comprendió de inmediato, con una gran interrogante y cierta desesperación exclamó: ¡Están de vacaciones acá Chile!.

Un tanto torpe consecuencia de los efectos del vino y de la sorpresa que se acababa de llevar caminó a paso lento hasta su dormitorio, no le fue necesario abrir la ropa de cama y con tan sólo quitarse los zapatos, se recostó.

Fin

lunes, 14 de septiembre de 2015

Entre mis sueños

Ahí en el cerro, entre los senderos donde suelo correr con mi bicicleta; en ese bosque que alberga mi alma y ve como se desprenden mis miedos, en medio del todo, de lo hermoso, de lo simple.  Ahí...en el cerro, en medio del paisaje estabas Tú, dí vueltas a tu alrededor, me acerqué y como en un juego; te besé.  

Me besaste.

Alejé la bicicleta, te abracé, nos besamos, deseo y amor en un instante, la vida cobro sentido, ya no jugaba, era un hombre enamorado.  El sabor de tus labios y de tu piel, fueron el paraíso que antes jamás conocí.  Tu voz susurrándome declaraciones de amor me llenaron el alma, no me faltó nada, eras mi plenitud.

Una vida juntos dibuje mientras me besabas, nuestras raíces floreciendo y brillando frente al sol.

Un abrazo eterno para sanar nuestras heridas, una mirada sincera para recuperar el tiempo perdido, una sonrisa luminosa para adornar nuestros días, un beso apasionado para alimentar nuestro corazón.

El amor existe, las cosquillas, las mariposas en el vientre, las nubes de espuma, los ángeles realmente cantan, en cada nuevo beso que nos dimos se encendió el cielo.  Las maravillas de la vida son puro romanticismo y se esconden entre tus labios.

Este sueño me ha despertado, me ha regalado momentos de gloria y amor verdadero.  Este sueño eres tú, es real, está en mi mente y se aferra a mi corazón.

Me horroriza el tiempo, me aterra pensar que tu presencia se diluya como un recuerdo más, como la fugaz fortuna de recordar un buen sueño.

JojorGe

lunes, 20 de julio de 2015

El Libro de romances y lamentos

Con fuerza cerré aquel libro de romances y lamentos, 
hojas color marrón y un leve aroma húmedo,
los sueños narrados no eran más razón que el olvido,
el papel gastado secuela de las heridas aún en sangre y 
la tinta escurrida huella de tantas lágrimas,
lineas de encendidas y divinas emociones perdidas en el tiempo,
tinta invisible dibujó ilusiones en el corazón de un hombre.

Con fuerza cerré aquel libro de romances y lamentos,
el perfume de la mujer que inspira las líneas
refresca el aroma de la vida y del amor pleno,
castillos de nubes, ilusiones eternas para declarar su amor,
años de luces y sombras, asir de un sueño compartido,
la razón y los miedos un enemigo que asecha, 
la razón y los miedos un enemigo que destruye.

Con fuerza cerré aquel libro de romances y lamentos,
el mar que tantas veces fuera fuente de alianzas
golpea ante los recuerdos presentes y que aún sangran,
las montañas que fueran testigo de tanta pasión y caricias,
solitarias y en silencio padecen el frío inminente de este invierno,
no hay calor, no hay besos, no hay cuerpos desnudos,
tan sólo queda el recuerdo trazado en estas líneas, líneas
que recuerdan para que en consecuencia pueda comenzar a olvidar.

Con fuerza cerré aquel libro de romances y lamentos,
el torrente de sentimientos derramados sobre el papel no merecen la pena,
el sólo testimonio vivo de lo que fue su presencia enciende nostalgias,
bajo un lodo fresco he de enterrar su recuerdo, su mirada, sus pobres caricias.
Con fuerza cerré aquel libro de romances y lamentos,
las ilusiones se pierden entre senderos dispersos, en caminos llenos de contrastes,
no hay más páginas para seguir escribiendo, no hay luz, no hay poesía,
no hay más tinta que resista tanto sufrimiento, tanto sosiego.

Nuevos aromas y un corazón renovado, 
caminos de luz mutua para un amor en semilla,
una bibioteca empolvada para dejarle al olvido, 
El Libro de romances y lamentos.

JojorGe

Revelaciones Parte VII - Para llegar al cielo hay que atravesar por el infierno

"En mis ojos yace la luz de la vida; el camino está iluminado, preparado para aquellos que deseen encontrarse consigo mismo una y otra vez".  Revelaciones Parte III - Yo soy Él.

La sangre se impregna en los harapos de seda, mezcla de sudor y tierra.  Silencio, clamor y miedo, pasajes forzados entre la luz y el vacío.  La sangre se impregna en los harapos de seda, caminos desconocidos, ya no hay conciencia.
Un traje elegante para un viaje sin fin, espigas verdes y rosadas decoran aquel último lecho, la incógnita de la vida se vuelve cada vez más sensible y estremece los sentimientos de los hombres, brotan lágrimas e infinitos recuerdos, -¡se derrocha nostalgia!.  Por momentos la tímida fe abraza hasta los más escépticos, la culpa es breve y sacude el pensamiento.  En un ritual que cita paisajes de eternidad y perdón descansan las esperanzas, periplo hacia la salvación en frases de la eterna promesa, torpe ilusión que esconde el inminente descenso, aquel recorrido a través de las sombras.

No hay cielo sino antes infierno, no hay luz sino antes oscuridad.

Clamo por mi alma desnuda que yace a los pies de Lucifer, me desafía por intentar sanar mis heridas, por arrepentirme de las faltas cometidas en vida.  El enviado al abismo ha construido una fortaleza a fuerza de hierro, fuego y el castigo de sus esclavos.
Las puertas son sombras envueltas en llamas, el hedor que emana de entre las ruinas es una señal de que los cuerpos sufren el asedio del fuego.  Desesperación, angustia, bramidos y también silencio, revelan a cada nuevo visitante que las declaraciones terrenales eran severas pero extremadamente ciertas.  Fue la fortuna o desdicha de Dante, paradoja entre salmos y aciagos para revelar lo que es el infierno.
Ni la purificación del credo, ni la contemplación divina suprime los pecados.  El fuego se alimenta del miedo que brota de las entrañas de todo cordero que se opone a entrar en el averno, perpetuados por no avanzar por las siniestras avenidas en llamas.  La oscuridad sólo se extingue ante las brazas que encierran las almas, unos tras otros, imposibles de disentir, imposibles de liberar ni ayudar.  
El infierno, lugar de oscuridad y sombras, oasis de lamentos y por sorpresa: de tristes recuerdos.  Entre gritos de desesperación y sufrimiento puedo distinguir voces, resistido sentimiento que brota desde la débil luz que refleja mi alma, resistido a sentir la presencia de aquellas voces que me provocaron dolor.  Instantáneamente creo reconocer una voz, una voz que yacía dormida entre mis recuerdos más oscuros, que tantas veces me susurró, ese tono suave y sutil que presa de su propio egoísmo destrozó mi corazón, portadora del miedo, rostro de la traición; pero que más allá del dolor que me causó, con los años pude perdonar.  En medio de la confusión me inundo en tristeza, pues más allá de las heridas aún abiertas, recé para que su alma descansará en la virtud del Padre.  Se elevan las dudas y desata un nuevo infierno, el temor de encontrar almas que en vida fueran fuentes de amor e inspiración y que la opción de auxilio sea un imposible.  No hay manera de comprender, fugaces alumbramientos de lo que en vida llamaríamos la conciencia no son suficientes, todo se torna aún más oscuro, el dolor más intenso, esto es el infierno.

No hay cielo sino antes infierno, no hay luz sino antes oscuridad.

No hay anhelos, ni buenas intenciones, paraje obligado donde se deben expiar o petrificar los pecados, lo primero os acerca a la gloria, lo segundo os condena en vida eterna a una prisión de llamas, a la miseria del recuerdo sufrido, al castigo severo del caído.
Almas desesperadas atrapadas en un pantano de faltas, el dolor provocado les ata y les impide seguir las sendas en llamas, imperantes son las sombras, penetrantes las llamas.  El tiempo es violento y apremia tal como lo hiciera en la vida moderna, hay prisa y reglas difíciles que descifrar, las puertas del cielo se alejan y se vuelven cada más estrechas.

No hay cielo sino antes infierno, no hay alivio sino antes sufrimiento.

El perdón no reposa en la simplicidad de reconocer las culpas, es más bien el arrepentimiento lo que representa el inicio de un ritual conducente al verbo, el perdón es un acto de amor pero en esencia y consecuencia la valía de padecer el sufrimiento ocasionado, como tal es un acto de reciprocidad y ante todo de humildad, de padecer de manera abierta y voluntaria el dolor causado.  El azote tormentoso es un camino oscuro que se debe cruzar de manera inminente.  Los pasajes del infierno revelan de manera incesante cada uno de las faltas ocasionadas, es un calvario funesto, es la manifestación pura del sufrimiento, un castigo eterno para quienes no sepan encontrar el perdón del Padre, el perdón de su propia alma pues ahí mismo se encuentra el paraíso.  El infierno puede ser un instante como puede ser una eternidad.
No hay cielo sino antes infierno, el cielo yace dentro de cada alma, de las almas perdidas y de las almas que triunfaron en vida.  No hay cielo sino antes infierno.

El paraíso paraje infinito de luz y colores, la cita prometida ante el Padre, el Creador, el Gran Arquitecto, ante Dios.

Laberinto infinito se oculta en vuestra alma, es el paso entre el infierno y en la divinidad y el cielo.  Almas oscuras, almas sinceras, almas de luz, almas de sombras, una vez que os separeis del cuerpo: "Para llegar al cielo hay que atravesar por el infierno"

Revelaciones Parte VII -  Para llegar al cielo hay que atravesar por el infierno

jueves, 28 de mayo de 2015

Sin importar el tiempo para sentir, para amar

Sueño con tus labios, luego navego en tu sonrisa,
sereno y en silencio he de entender, que 
en tus ojos están las caricias que tu mirada evita.  
Tu pasión es un misterio que aún no revelas: 
quizás por orgullo, quizás por miedo. 
Amanecer maravilloso, el sol nos invita, 
flores del desierto para que soñemos juntos, 
el corazón palpita, no hemos muerto todavía.

Toma mi mano y caminemos juntos,
seamos ríos, seamos viento y seamos brisa, 
perfecta unión en nuestro océano de sonrisas.
En mis brazos depositaré las esperanzas
para que se nutran cada vez que seas mia,
piel erizada, nervios y alegria.
Toma mi mano y seamos libres,
senderos de gloria y pasión para nuestros días, 
desnudemos nuestras almas, es un viaje al infinito.
Portadora de mis ilusiones, dueña de mi amor,
¡Qué importa el tiempo o lo reciente de mis suspiros!, 
el regalo que nos da la vida es un tu y yo.

Sin importar el tiempo para sentir, para amar.

JojorGe

lunes, 25 de mayo de 2015

lunes, 20 de abril de 2015

A plena luz del día

A plena luz del día puedo sentir los sollozos de mi alma, mi alma confundida y perdida, a plena luz del día navego en una oscuridad que bloquea mi andar e inhibe mis deseos.  No he hallado el aliento o al menos la excusa para convencer a mi alma de que esto es solo un mal momento, en este mar tenebroso los recuerdos y el miedo son un oleaje salvaje que no discrimina, las olas que azotan mi corazón son cada vez más agresivas, siembran dudas, aumentan el misterio.  
Me hallo navegando en aguas poco transitadas, tal vez sólo conocidas en antaño por piratas borrachos, por piratas hambrientos y sedientos, pero también por hombres libres de corazón sincero, soñadores, poetas, valientes hombres que se atrevieron y se enajenaron de las cadenas impuestas por una sociedad ambiciosa.
Las dudas inconscientes de su crueldad dueñas de las sombras, aliadas del miedo penetran cada vez más en lo profundo de mi ser, provocan caos entre lo que definí precedentemente como ideas elocuentes, perforan las bases que durante tanto tiempo cementé en el centro de mi corazón.  He oído de su mito, de su leyenda, de que las dudas son una semilla, una semilla maligna que crece y crece, que se alimenta de la flor, de la raíz pulcra, aquel mito repetido por tantas generaciones es un tumor presente y en lo profundo de cada corazón.   
Es tal mi torpeza, que ese jardín de dudas se alimenta de mis miedos, cada paso titubeante es una rocío que las nutre y las fortalece.
A plena luz del día aferrado a los sueños busco mi camino, consciente de mi ceguera lucho por sobreponerme y levantarme, no hay manuales ni recetas a los que pueda consultar, sólo queda oír la voz de mi corazón, dibujar en mi mente la figura de mis sueños, la perfección de mis anhelos imperfectos, la ilustración de mis deseos de felicidad.
A plena luz del día busco compañía, busco un corazón sincero que se atreva a cruzar océanos turbulentos, que desee compartir el miedo, que se atreva a desafiar la corriente, que sienta la fortaleza y la euforia de gritar en su lucha, pero que por las noches reciba mi ofrenda y mis caricias, que tenga la suavidad para susurrarme romances al oído, que me abracé con seguridad y mutuamente seamos fuente, fuente de inspiración, de amor y deseo.

JojorGe

viernes, 10 de abril de 2015

Las personas mayores son así

El astrónomo comunicó su descubrimiento en un congreso Internacional de Astronomía.  Pero nadie le creyó debido a su manera de vestir.  Afortunadamente para el asteroide B612, un dictador turco impuso a su pueblo, bajo pena de muerte, el modo de vestirse a la europea.  Posteriormente, el mismo astrónomo dio nuevamente cuenta de su descubrimiento en 1920, y como llevaba un traje muy elegante, todo el mundo se lo creyó.  Las personas mayores son así.

Antoine de Saint-Exupéry
El Principito

martes, 7 de abril de 2015

Mentir o Morir

La tormenta acecha en mi camino de sombras
En busca de un alma que vigila su infierno
Con la mirada perdida cuenta las noches
Con sus ojos cerrados observa el silencio
La oscuridad de sus alas, la oscuridad de su alma
Rodeada por un enemigo inmerso en sus pensamientos

La tormenta asecha en mi camino de sombras
Testigos de una conspiración que los mantiene encerrados
No hay clemencia, no hay razones ni esperanzas
Cadenas abrazan su libertad, la llenan de ira
El mar azota las paredes, azota su libertad
Desde tan lejos olvido sus sentimientos

No hay consuelo al saber que ha escapado
No tiene consuelo el saber que pudo ser libre
Su mente disfraza la realidad y se miente a si misma
Sus ojos ocultan el temor que brota de aquellas paredes
La oscuridad de sus alas, la oscuridad de su alma
Rodeada por un enemigo inmerso en sus pensamientos

Confundido y sólo perdido en su mundo
Atrapado en su historia, perdido en su laberinto

Correr y escapar, mentir o morir
La tormenta asecha en mi camino de sombras
Correr y escapar, mentir o morir
Recuerdos que la muerte grabo en mi memoria

A escondidas hablan como si fuera mi mundo
Son sus hijos mis hijos flotando en el agua?
Entre las piedras y el frío descubro sus rostros
Su locura despierta mis sentidos, atrae un recuerdo
Inocente mujer no se ha escondido
Es presa de las sombras y solo una imagen del pensamiento

A escondidas hablan como si fuera mi mundo
No hay razones no hay lógica pero este es mi infierno
Presos en medio del océano sin saber lo que es vida
Cadenas abrazan nuestra libertad, nos llena de ira
Inocente mujer no se ha escondido
Es presa de las sombras y solo una imagen del pensamiento

JojorGe
Inspirada en el Thriller "Isla Siniestra"
Canción escrita el 30 de octubre de 2013 para Iron Frontier

lunes, 30 de marzo de 2015

Fueron tantas la veces que te vi partir


El juego parecía terminar una y otra vez,
tormenta mediterránea de grises y soles,
ilusiones derramadas al vacío, 
repliegue consciente para ocultar las heridas.
Fueron tantas las veces que te vi partir,
que el miedo parecía extinguirse ante mis ojos,
fueron tantas las veces que te vi partir,
ya no quedan lamentos, menguantes lágrimas.


El juego parecía terminar una y otra vez,
pacto alterado por cándidos impulsos,
sin juicios ni quiebres, se diluyó entre las ruinas,
no hubo chances para una corona,
no hubo espacio para beber cruzando copas.
Fueron tantas las veces que te vi partir,
puertas agrietadas y cada vez más ceñidas,
fueron tantas la veces que te vi partir,
que algunas veces lo desee en sentencia.
El juego parecía terminar una y otra vez,
portador de luces y sombras,
atrapado en una aturdida fuente de sueños,
por las noches te busqué sin motivos,
y a escondidas de mi mismo te volvía a besar,
son tan necias las razones y a veces 
tan terco el corazón,
no hay espacio para la sabiduría, 
irremediable tortura para el amor.
Fueron tantas las veces que te vi partir,
que el miedo parecía extinguirse ante mis ojos,
fueron tantas las veces que te vi partir,
paradójica suerte para un final sin despedida.

JojorGe

martes, 10 de marzo de 2015

Sobre una cama que alberga el vacío

Sobre una cama que alberga el vacío te lloro,
es el vacío que deja el silencio de tantas noches en vela,
cuerpos desnudos aislados por un océano de rencores,
almas fugitivas perdidas entre la realidad y los sueños.
Despojada por los versos de un falso poema,
no ve más allá de la niebla, no por conciencia sino por miedo,
no por sorpresa sino por caminar en senderos de fuego,
torpe y asustada, desdeñada de sí misma busca su esencia,
entre las ruinas del pasado y las fantasías que habitan su corazón.

Las ilusiones son un fantasma que asusta,
pero más le arrebatan a la tierra que al deseo,
héroe material, mendigo de los sueños,
brota la sangre por entre los pliegues de la piel gastada,
reloj tempestuoso acelera su curso, pierdo el asombro y muero,
el aire se diluye entre las ruinas que custodian mi cuerpo,
el polvo se esparce junto con los que fueran mis logros,
habitante del infinito, alma fugitiva, presa de un infierno.

Sobre una cama que alberga el vacío te lloro,
ni el silencio que me ampara, ni el miedo que me perturba,
pueden evitar que te olvide, destellos intermitentes me traen tu voz,
pero ya es tarde y la muerte sentencia,
en la vida y después de ella,
mientras respires solo quedarán recuerdos,
mientras te recuerde sólo te encontraré en mi mirada,
sobre una cama que alberga el vacío, te lloro.

JojorGe

Liberen al poeta

Liberen al poeta,
del frío invierno, de las hojas secas,
de la funesta incomprensión,
de los gritos desesperados de su don.
Arrastrado por entre las sombras,
caminos de luces, cortinas de confusión,
un destino perdido, una vida sin sentido.
Perplejo y quieto por una conciencia colectiva,
son más bien cadenas que atan la ilusión,
no es su rostro, no es un sangre,
lluvia de acero y silencio,
inundan su talento, ahogan su voz.

Liberen al poeta,
del látigo silencioso del recuerdo,
de las miradas burlonas, ajenas y vacías,
del miedo que condena a los hombres
hasta arrebatarles la piel,
hasta borrarle sus sueños.
Liberen al poeta
del romance enfermizo, del amor sufrido,
de las caricias lastimosas.
Entumecido recorre a escondidas 
entre fantasias y su vida,
a la sazón del verdadero amor.

Liberen al poeta,
espíritu salvaje que corta las amarras,
inspirado por la luna, cobijado por el sol,
viajero de las montañas, de los verdes prados,
amante de la luz y del perfume de la tierra,
goza del silencio que cautiva, que envuelve,
del silencio que expulsa las dudas,
del silencio que abraza los sueños y despierta su pasión.

Liberen al poeta,
lluvia de acero y silencio,
invaden su talento, agitan su voz.

miércoles, 4 de febrero de 2015

Amores e ilusiones para que las recoja el viento

Las palabras vuelan y el viento con nostalgia las arrastra, 
los sentimientos se olvidan y el corazón con tristeza se vuelve un otoño,
caen sus hojas, la flor y el rocío, ya no hay magia, ya no hay calor.
Las buenas intenciones se pudren en un infierno terrenal, 
hacen daño, siembran ilusiones en un terreno infértil,
una sonrisa nerviosa abraza las escasas esperanzas, ya no queda nada.

Los recuerdos son un enemigo presente, traen confusión,
derraman imágenes perdidas de un efímero romance,
no hay luz, no hay latidos, no hay fuerzas, tan sólo un poco de cariño.
Los sueños se diluyen entre el pensamiento y la realidad, 
con un golpe de tristeza, un golpe sereno pero sensato,
una voz débil recorre los sentidos, síntomas del olvido, síntomas del dolor,
atrás quedó el cariño, atrás quedó el amor.

Las palabras vuelan y el viento con nostalgia las arrastra,
palabras fuertes en su esencia pero débiles en su sentir,
objeto del mal uso de un verbo, de un mal sueño, de una confusa ilusión.
Me escondo entre las paredes de mi hogar, del que fuera nuestro hogar,
te olvido, no hay lugar para lamentar tu partida, sólo queda el vacío, 
sólo queda la fragancia de tu perfume, el agonizante eco de tu voz,
abro las ventanas e invoco a una brisa fresca para que renueve los aires,
nuevos aromas, nuevas sensaciones, nuevas esperanzas.

Los recuerdos son un enemigo presente, traen un poco de irá,
encienden llamas de dolor y decepción, también hubo mentiras,
se derraman lágrimas, de las que duelen, de las que hieren.
Decir que fallamos es lo justo, errores mutuos a luz y a sombra,
pero estas líneas se escriben con injusticia, con mezquindad,
es el lamento de un poeta, de un soñador, que ve en su ombligo el único dolor.

Cierro los ojos, un lamento a través del silencio y la soledad actual,
escribo y recito versos como si fuese un poeta, 
un poeta que muere cada vez que llora, 
un poeta que muere cada vez que deja de amar.
Más no hay razón para seguir en esta trampa de ilusiones, me libero,
volveré a soñar, volveré a volar, volveré a cortar rosas, volveré a cantar,
amaneceres para un nuevo suspiro, para una nueva ilusión,
para renacer entre las montañas, ahí donde despierta el sol,
para comenzar a forjar desde el cielo un nuevo amor.

Amores e ilusiones para que las recoja el viento

martes, 20 de enero de 2015

Ser un demente es ser un afortunado

Dicen que la demencia es la peor enfermedad que puede padecer el hombre, trastornos de la conducta, alucinaciones, depresión, bipolaridad, alzheimer entre otros.

Del latín "dementis" (de: alejado, mentis: mente), alejado de la mente.  Es la definición que me encuentro en el popular sitio web -wikipedia-, y con gran sorpresa esta no puede ser más interesante por las oportunidades trascendentes que entrega, en definitiva y sí lo analizamos con detención, entusiasmo y con un sentido más bien esencial y emocional se transforma en una invitación a que seamos seres total y completamente "dementes".
Los argumentos científicos son válidos y confiables pero el contexto que deseo aportar es el que nos llevará hacia una liberación más bien personal y meramente espiritual.
De manera espontánea se me eriza la piel, me embriago en emoción, me torno un poco ansioso pues anhelo con toda el alma el despojarme de la razón y ser un "demente", deseo que cada acontecimiento, cada decisión que tome, cada relación amorosa, la amistad que me rodea, todo sea apreciado desde una perspectiva de total demencia.  Que ganas de gritar a viva voz que me vuelto un demente, que por fin me liberé de la mezquina razón, que por fin he cortado las cadenas del razonamiento lógico, que a contar de hoy soy libre y que me atrevo a ser un demente.  Si la locura es un castigo en la vida terrenal -pues anhelo padecerla, me ofrezco a vivir abrazado a ese para muchos -infierno.
Ser un demente es vivir en consonancia con la naturaleza, es ser un ferviente hijo de las montañas, es ser un esforzado servidor de la tierra,  es ser un devoto admirador del mar, es ser un fiel compañero de los animales, es ser un eterno enamorado.  Ser un demente es usar los sentidos con la finalidad de amar, de servir, de ayudar, con la infinita oportunidad de ser felices, de disfrutar los hermosos paisajes de la vida.  Ser un demente es vivir de acuerdo a los trazados que nos enseñan el corazón y las buenas intenciones.  ¿Entonces qué mas podría pedirle a la vida?.

De esto podría interpretarse que deseo perder el sano juicio, ser un desquiciado, un sicópata o que añoro que la edad me robe los recuerdos y padezca del tan temido alzheimer.  ¡Por favor, es todo lo contrario! o acaso la rutina de la cual somos esclavos, no nos ha vuelto seres extraños, seres obsesivos, enfermos de tanto anhelar bienes materiales, no nos ha hecho olvidarnos de lo que es realmente importante en la vida, acaso no nos sentimos vacíos y depresivos a pesar de tener los bolsillos llenos.  Erróneamente llamamos fortuna a las grandes sumas de dinero, pero estamos tan enfermos que no tenemos tiempo para darle un buen uso y terminamos malgastándolo, votándolo a la basura, levantando barreras para alejarnos aún más de aquellos que no han tenido la misma "suerte".
Para lo anterior, para sanarnos de esa horrenda enfermedad debemos aprender a vivir como dementes, a vivir literalmente como lo dice la mencionada definición, separados de la mente y tener sólo oídos para el corazón.  Debemos entender que la verdadera fortuna no se esconde en un cofre ni se puede cuantificar, no es un trofeo, no es un cheque en blanco.  La verdadera fortuna está a flor de piel, en nuestros sentidos, en nuestro corazón, en poder saborear tanto momento maravilloso con los cuales hemos sido bendecidos, por las personas que nos entregan su afecto y su amor, la verdadera fortuna es también la demencia.

Aún juego, río y sueño como si nunca déjase de ser un niño, es que más que niño soy un "demente".

Ser un demente es ser un afortunado

JojorGe